miércoles, 6 de octubre de 2010

The paradise not is for everybody

San Diego, el sur del sur, la última ciudad antes de cruzar la frontera. El sueño americano duerme en los bancos y callejones de esta tranquila ciudad.
Podría escribir acerca de lo variopinto del lugar, de su mestizaje, de su crisol de culturas, de su climatología, pero he decidido empezar con una crítica al sístema de ayudas americano, el siempre crítico ojo sociológico me lo ordena.
Si vives en SD puedes hacerlo en una residencia de estudiantes, el un loft, en una bonita casa con vistas a la playa, en un piso compartido con tus amigos o en la puta calle que es gratis. Esa es la situación de cientos de personas que duermen por todos los rincones, blancos, negros, mujeres, hombres, jóvenes, ancianos, llevan su casa a cuesta, se reunen en pequeños grupos, como toda comunidad de vecinos, y se cobijan con plásticos y mantas, pues el supuesto cálido clima californiano es relativo.
Abundan  las personas con serios problemas mentales, los ancianos, y las mujeres. Es realmente increible que en un país que se califica a si mismo como la tierra de las oportunidades el sistema de ayudas a estas personas sea tan deficiente.
El frio puede taparse con mantas, con fuego, pero la necesidad de privacidad, de estar solo, de no ser un espectáculo andante para el resto de personas no se tapa con nada, y esa es una de las deficiencias en las que pocas veces se piensa a la hora de prestar ayuda a las personas que carecen de un hogar.
A la eterna espera de algún cambio en sus vidas, siguen buscando algo valioso entre la basura, algo que cada día me es más familiar.

United States of America, you're wellcome!

1 comentario:

  1. Iep! que weno que tu tb te hayas montado un blog para tus errancias sociológicas... te seguiremos leyendo, sigue ilusstrándonos.

    (A ver si puedes cambiar la configuración para que pueda comentar como "Name/URL", que sino tengo que arrancar la cuenta google y da pereza).

    ResponderEliminar